¿Desde qué edad comienza a preñar un toro?

La fertilidad de los toros se inicia cuando pueden producir esperma viable, esto ocurre aproximadamente a los 12 meses de edad, aunque puede variar en toros individuales varios meses antes o después dependiendo principalmente el tamaño, el peso potencial, la nutrición y el estado de salud. A partir de los 18 meses se los puede emplear en vacas pequeñas, ya que por su edad tienen dificultades para el servicio debido al tamaño. Un patrón habitualmente adoptado es emplear toros de un año que tengan una circunferencia escrotal mínima de 32 cm, pero la mayoría de los toros han alcanzado la fertilidad cuando la circunferencia escrotal mide aproximadamente 26 cm. Algunos ejemplares logran permanecer en servicio hasta los diez o doce años, pero esto no es la regla, depende de los cuidados que ha recibido, la dieta aplicada, la cantidad de vientres servidos, el carácter del animal y lesiones adquiridas durante el trabajo, lo que se refleja en el examen de aptitud reproductiva anual.

Por lo general permanecen en el rebaño de 4 a 5 años, ya que la fertilidad tiende a disminuir después de los 6 años. Si el semental es de buena calidad y habiendo sido declarado apto en el examen de aptitud reproductiva, no debe ser reemplazado hasta los 6 años de edad para no desperdiciar su genética mejoradora. El único motivo para que un animal permanezca en el rebaño es que sus pruebas de producción indiquen que es un animal destacado, que amerita siga dejando descendencia, ya que la nueva generación deberá ser genéticamente superior a la anterior. Independientemente de la edad de las hembras, cuando se emplean toros jóvenes se logra una mayor fertilidad del rebaño, por lo tanto, es conveniente en una finca evitar emplear toros de más de 6 años de edad.